domingo, octubre 20
Boca Lebu Atardecer
Algunos lugares del entorno solamente se pueden admirar en la quietud del atardecer, cuando las sombras del crepúsculo solamente permiten ver la espectacularidad de las nubes púrpura alejándose del celeste que se va perdiendo. Así, los cansados ojos se van acostumbrando a la llegada silenciosa de la noche. El viajero desaprensivo disfruta la calma y majestuosidad del atardecer maravillado de la casi luminosa noche junto al mar, y lo envuelve el aroma salobre murmurante de las olas, emprende el regreso a la tibieza de su descanso, un caminar plácido, interrumpido por el acompasado golpetear de una embarcacion subiendo por el rio o internandose confiada en el océano.- Su cansino caminar le va descubriendo , no muy lejos las luces que se remontan por los cerros y se reflejan en el espejo negro del rio. Nuestro amigo siente una extraña placidez y agradecimiento íntimo de la perfección del momento que le regala este lejano y casi oculto lugar del sur donde la bóveda inmensa de estrellas lo envuelve.-
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